¿Conoces las fases del duelo?

  • Negación
  • Ira/rabia
  • Negociación
  • Depresión/tristeza/pena
  • Aceptación

 Estas fases pueden aplicarse al proceso de recuperación de las heridas de la infancia. Cuando estamos haciendo el trabajo interior podemos ser conscientes de dichas fases y reflexionar sobre ellas. Podría ser que tras muchos años de terapias o autoindagación te sorprenda comprobar que estás en la fase de negociación, por ejemplo.

Muchas personas pueden aceptar la rabia pero tienen miedo a sentir la tristeza, entonces tratan de negociar para saltarse este paso y creen que están aceptando. Cuando algo activa esa tristeza vuelven a sumergirse en la rabia y la negociación. Puedo querer negociar con la divinidad, con la ciencia, con mi propio poder interior o con cualquiera al que dotemos de poder.

 Podemos pensar: “Si hago esto la situación cambiará”, “Si dejo de hacer esto otro, no se repetirá”, “Si soy consciente de la repetición se resolverá solo”, “Si yo cambio todo cambia”.

Y todo esto podría ocurrir, es cierto, pero es inevitable que tarde o temprano la tristeza tenga que ser sentida. En esta etapa las adicciones juegan un papel importante ya que son las distracciones que utilizamos para no sentir. Tenemos miedo a caer en depresión si abrimos la puerta al dolor, tenemos miedo a no poder soportarlo, a no ser capaces de superarlo…

A veces no sabemos que tenemos miedo simplemente porque todos esos sentimientos están “congelados” en nuestro interior.

En mi propio proceso de integración emocional y en la guía que ofrezco a las personas que trabajan conmigo descubro constantemente que es en esta fase donde más confusión existe. Cuando la persona acepta abrazar su dolor y siente todo lo que hay que sentir se instala otra etapa a la que yo llamo EL LAMENTO y que es tremendamente importante antes de la ansiada ACEPTACIÓN.

 Podemos transitar un tiempo por la integración de los lamentos y podemos convertirlos en REZOS. Este rezo es un acto alquimístico, sentimos que todo ese dolor lo utilizamos a nuestro favor, lo transformamos en arte o en medicina para el mundo. No tratamos de entender nada, es una rendición absoluta hacia nuestro propio Ser.

Entonces, si crees que estás en una de esas fases puedes:

escribir en tu diario sobre ello, trabajar con la expresión de la rabia a través del baile, respirar conscientemente, dialogar con tu parte vulnerable, apoyarte en tu familia interior y sentir que mereces un tiempo y espacio para sentir.

Pruébalo, hazlo a tu manera y si me necesitas…         

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